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viernes, 11 de julio de 2014

Amigos


Hola, bookers. Hoy os traigo una entrada especial. Distinta. Personal.
Hoy vengo a hablaros de los amigos de una forma diferente.
Ayer regresé a casa tras un viaje de vacaciones en el cual descubrí muchas cosas, y la más importante de todas quizá fuese que los amigos se esconden donde menos te lo imaginas.
Ahora mismo, mientras escribo estas palabras, me encuentro siendo espectadora de un debate interior, en el cual luchan la pena por haberme separado de unos compañeros simplemente increíbles y el orgullo de ser parte del mejor grupo de verano de la historia: los Antipuertas. Y sí, sé que este nombre puede resultar extraño, pero creedme, existe una historia detrás de ese título. Una historia que puede que os cuente en otra ocasión. Pero no hoy. No ahora.
En estos momentos quiero hablaros de cómo unas personas que no se conocían en absoluto, que tenían procedencias distintas y destinos discordantes, que no parecían tener nada en común, se encontraron en el mismo sitio. Y se miraron. Y se hablaron. Y ahí empezó la magia.


 
En ocasiones nos damos cuenta de que esa cara que pasó tan cerca y a la vez tan lejos de nosotros un día cualquiera puede volver en el futuro, con más protagonismo del que podríamos haber pensado en un principio. Gente que creímos que no volveríamos a ver porque simplemente no parecía importante: alguien que camina junto a ti en la calle, o que te cruzas en un paso de cebra, o que tropieza contigo en una playa, o que desayuna a tu lado en una cafetería. No, definitivamente no es importante. Pero más tarde esa persona vuelve a aparecer. Y de repente es más que obvio su valor.
De esto saben mucho Andrea y Ainhoa.
¿Y después? Fácil: la amistad comienza a nacer. Puedes ver cómo crece ante ti al reparar en esas pequeñas cosas que comenzáis a compartir. Palabras y gestos que para el resto del mundo pueden ser una tontería, pero en los que tú puedes leer ese segundo significado que vosotros habéis inventado. ¿No es así, Adrián? ¿No es verdad que nadie mejor que tú conoce lo que se oculta tras ese simple “Eres guay” lanzado al aire con el pulgar alzado, los ojos entrecerrados y una sonrisa iluminando tu rostro?
Más tarde las palabras se amontonan y se convierten en ideas. Llegados a este punto, puedes empezar a despreocuparte. Dejar frases a medias. No pasa nada. Alguien las acabará por ti, tal y como tú lo habrías hecho. Decís lo mismo porque pensáis lo mismo, y lo demostráis de igual forma. Sé que sabes de lo que hablo, Sara.
Tal vez a estas alturas del relato todavía no entendáis lo que es la amistad. Tranquilos. Soy consciente de lo difícil que puede llegar a ser. ¿Cómo definirlo? Podríamos decir que los amigos son como esas estrellas que brillan en las noches más oscuras, incluso cuando las nubes de pesadillas y tormenta insisten en opacar su luz. O también que son los golpes de viento que te ayudan a mantener el rumbo en el barco de la vida, resistiendo los embistes de las olas gélidas y saladas. No me cabe la menor duda de que tú, Daniel, entendías a la perfección el poder que daban los amigos cuando te subías a aquel barco. Y cuán fácil parecía entonces ser los reyes de nuestro propio mundo.


 
Decidme, bookers: ¿cuánto sabéis de vuestros mejores amigos? Aquellos a los que conocéis desde hace tantos años… ¿Sabéis, por ejemplo, cuáles son sus postres preferidos? ¿Podrías afirmar con total precisión y seguridad qué color tienen sus ojos? ¿O decir en qué juegos son realmente buenos? Si no es así, no sé a qué estáis esperando para llamarles y preguntarles al respecto. Y no dudéis de mis palabras cuando os digo que en tan solo diez días se puede conocer a fondo a una persona. ¿No lo crees así, Josu?
Parad un segundo, queridos bookers, y recapacitad. ¿Hay algo que queráis decirle a ese amigo especial? ¿Alguna cosa que haya quedado pendiente entre vosotros la última vez que os visteis? En caso afirmativo, ya estáis tardando en hablarlo con ese chico o esa chica que tan importante es para vosotros.
Porque si algo he aprendido de estos últimos días es que la amistad sabe durar toda una eternidad habiéndose creado en tan solo una semana … pero los amigos pueden no estar ahí para siempre. Mil razones se me ocurren ahora para que, en algún momento de vuestras vidas, tengáis que separaros. Y tal vez ese adiós sea efímero y reparable, pero también es posible que se trate de una despedida complicada e infinta.
Así que no os arriesguéis. Disfrutad de la compañía vuestros amigos. Dejad que ellos disfruten de la vuestra. Y, sobre todo, buscad la forma de no olvidarlos. De no olvidarlos nunca.
 

"Amistades las hay de muchas clases, entre ellas dos. Una clase se funda en afinidad de temperamentos, o en comunidad de ideas, o en coincidencia de intereses, o en cualquier cosa por el estilo. Otra clase de amistad no se funda en nada. Es la amistad por la amistad".

José Ferrater Mora

 
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Este texto va dedicado a más personas de las que aparecen en el mismo, pero sin las cuales estos últimos días no habrían sido tan geniales para mí como lo fueron.
Dado lo agradecida que estoy con ellos por haber sido simplemente increíbles, aquí os dejo la lista completa de todos los que, en algún momento de su vida, se sintieron un poco Antipuertas:

A Diego, que a veces piensa que no le tengo en cuenta por ser mi hermano, pero que no sabe que precisamente por eso él será siempre el primero.

A María, que invariablemente nos ganaba a todos al ping-pong sin tan siquiera despeinarse, y que jugaba al fútbol como los grandes de este deporte.

A Paula, que se sentaba a escucharnos incluso cuando no decíamos más que tonterías.

A Ángel, que como decía Sara era un amor, y que nos demostró que a veces el más inocente es también el más valeroso.

A Andrea, que creía en un mundo sin trampas y sin mentirosos, y cuyo carácter se hacía notar allá donde iba.

A Ainhoa, que era la más pequeña, y no le tenía miedo a nada ni a nadie porque no tenía razones para temer.

A Mikel, que nos recordaba lo fuerte que te sientes cuando eres un niño y crees en el poder de la verdad y la candidez.

A Adri, que es con diferencia el chico más guay que conozco. Y le odio. ¿Querrá ser mi mejor amigo?

A Sara, que me entendía con solo verme y que pensaba a la vez que yo, haciéndolo todo más fácil, convirtiéndome en cómplice de sus locuras.

A Dani, que no sé si se acuerda de que le dije que en ocasiones los más bajitos son los que más guerra dan y los que mejor saben defenderse. Y porque yo tenía razón.

A Nerea, que me enseñó que cuando eres amiga de alguien da igual el tiempo que pase: esa amistad no muere, y es por eso que no vale la pena llorar.

Y a Josu, que “en general” es el mejor profesor de ping-pong y de euskera del mundo, y que es el único chico de ojos de mil colores que conoceré en toda mi vida.

Gracias por ser vosotros, Antipuertas. Creedme cuando os digo que no os olvidaré nunca. Pase lo que pase.

sábado, 8 de marzo de 2014

Reseña #6: Las ventajas de ser un marginado


 
 

Título: Las ventajas de ser un marginado       
Título alternativo: Las ventajas de ser invisible
Autores: Stephen Chbosky
Tipo: Libro independiente
Nº de páginas: 264                    
Editorial: Alfaguara
Año de publicación: 1999


            ¡Hola, bookers! Pues hoy os traigo la reseña de un libro del cual he subido ya un par de citas: se trata de “Las ventajas de ser un marginado”, también conocido como “Las ventajas de ser invisible”, del escritor estadounidense Stephen Chbosky.
Fue llevada al cine por el propio Chbosky en el año 2012, siendo protagonistas de la misma Logan Lerman (Percy Jackson), Emma Watson (Harry Potter)  y Erza Miller.







                 Charlie es un chico de quince años que acaba de perder a su mejor amigo, Michael, el cual se suicidó. De pronto, Charlie se encuentra solo en su primer año de instituto, y asustado por la idea de no conocer a nadie decide reflejar sus vivencias en una serie de cartas. A través de ellas podemos ver cómo Charlie conoce a Patrick y Sam, dos adolescentes que no tardan en hacerse sus amigos y que le introducen en un mundo que el joven desconocía antes. Charlie prueba por primera vez las drogas, el alcohol y el tabaco, comienza a dar sus primeros pasos en el universo del amor, y se aventura a vivir e “implicarse” con los demás chicos de su edad. Paralelamente, su profesor de literatura, Bill, le pide que lea varios libros como tareas extra, debido a que tiene la certeza de que Charlie posee un intelecto impresionante que ha de ser aprovechado.
                 A lo largo de las cartas, Charlie crece por dentro y por fuera, cambiando y conociendo nuevos aspectos de la vida hasta que, finalmente, se siente completo.
 




                 Me recomendaron este libro muy recientemente, y tan pronto como lo conseguí empecé a leérmelo. Suerte que lo hice.
                 Sin lugar a dudas, “Las ventajas de ser un marginado” es uno de los mejores libros que he leído hasta el día de hoy. En primer lugar, por la trama. Es algo actual, cercano, real, el día a día de cualquier adolescente, las cosas que les pasan y las que querrían que les pasasen, todas sus victorias y sus fracasos en el duro proceso que es hacerse mayor. Esta sencillez hace que la lectura sea fácil y natural, y sin darnos cuenta Chbosky nos introduce en una serie de importantes lecciones de la vida que todos deberíamos conocer.
                 Me ha encantado también la redacción del libro. A lo largo del mismo, la historia es contada desde el punto de vista de Charlie a través de cartas que envía a “un desconocido”, pero de forma tal que el propio lector siente que están dedicadas a él. Y adoro la manera de hablar y pensar de Charlie, puesto que, a pesar de que se trata de un adolescente de quince años, tiende a verlo todo desde un punto de vista infantil, esto es, con total sinceridad y fidelidad a los hechos, explicando sus vivencias tal cual ocurrieron en la realidad. A veces, a Charlie se le pasan por alto detalles que, sin embargo, el lector puede captar sin problemas, demostrando así hasta qué punto puede ser inocente el joven quinceañero. Además, lo único que Charlie parece desear es encontrar su sitio en el mundo, dejar de sentirse diferente o incomprendido y que todos a su alrededor sean felices con lo que hacen y lo que son.
 
 
                 Este libro está lleno de verdades abrumadoras, transcritas con claridad gracias a esa capacidad o ese don que tiene Charlie para observar los detalles y quedarse con las cosas realmente importantes.
                 Es un libro que recomiendo a absolutamente todos: a los adultos, para que recuerden lo que era ser joven y tener dudas. A los adolescentes, para que no tengan miedo de crecer y equivocarse. Creo sinceramente que “Las ventajas de ser un marginado” puede ayudar a cualquiera a descubrir quién es realmente y hacia dónde va, así como a hallar lo que es importante en su vida.
                 Definitivamente, es un libro impresionante que me arrancó más de una lágrima y muchas sonrisas.








—¿Lo mejor? Las verdades que encierra su contenido, la presentación y la sincera y sencilla forma de expresarse que tiene el protagonista.
—¿Lo peor? En un par de ocasiones, deja detalles sin aclarar del todo para que sea el lector quien los descubra, aunque esto no es necesariamente malo.
 
 
4,5 / 5
 

 
 

sábado, 8 de febrero de 2014

Amistad, luz en la oscuridad


 
“La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido.
 
Rabindranath Tagore (1861-1941) Filósofo y escritor indio.
 
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